Todos vivimos bajo el mismo cielo, pero ninguno tiene el mismo horizonte. Konrad Adenauer

9.11.06

La Tarara

"Tiene la Tarara un cesto de flores
que si se las pido
me da las mejores
La Tarara, sí
La Tarara, no
La Tarara madre
que la bailo yo.
"



De pequeña siempre heredé los juguetes de mis hermanos mayores que mis padres guardaban con cariño. Nunca fuimos unos niños destrozones, así que yo iba recibiendo las muñecas que mis hermanas habian disfrutado y que ya las tenian de puro adorno mientras empezaban a descubrir la adolescencia, Incluso recuerdo haber jugado con los madelman y los Cliks que mi hermano guardaba con especial devoción, porque mi hermano lo guarda todo, incluso ahora.

Photobucket - Video and Image HostingDe todas las muñecas creo que la que más impacto me causó fue una que hablaba y cantaba. Era bastante grande o por lo menos eso me parecía a mi que con cinco o seis añitos casi no podía con ella. Tenía el pelo largo y yo se lo peinaba con dos coletas a los lados tal y como hacía mi madre conmigo. También tenía unos grandes ojos marrones con unas pestañas larguíííísimas de color negro. La muñeca abría y cerraba los ojos dependiendo de la posición en que se encontrara, parecía casi casi que tuviese vida propia. Pero lo que más me alucinaba era que por la parte de la espalda se le introducian unos pequeños discos de colores y dándole a un botón la muñeca empezaba a cantar.

Unas de las canciones que recuerdo ahora es la de La Tarara, o la de El Barquero, que cantaba con una vocecilla metálica de niña pequeña. Yo me las apredía de memoria y cantabamos juntas horas y horas. Supongo que debíamos ser un suplicio para mi familia, pero cualquiera me quitaba la muñeca, JA!

También hablaba, decía cosas como: Dame un beso! Tengo sueño ! o ¿ Quieres jugar conmigo ? ......También recuerdo que decía: ¡Cuentame un cuento! supongo que a mi tierna edad no era consciente que la que debía contar los cuentos era la muñeca, no yo, pero se lo agradezco profundamente ya que en parte y gracias a ella tengo una imaginación portentosa, jajaja.

Un día de Reyes recibí un regalo distinto. Ya era más mayor y la muñeca cantarina había quedado arrinconada junto con sus discos de colores metidos dentro de un diminuto bolso. El regalo era una pequeña caja en forma de estuche de color madera, parecía como un maletín. Al abrirlo mis ojos no daban crédito, era un maletín de pintor, con un montón de pinceles, una paleta para las mezclas y pequeños tubos de pintura de infinitos colores. Supongo que desde ese instante supe cual iba a ser mi gran pasión a partir de entonces. Pintar.

Photobucket - Video and Image Hosting



Aún guardo el maletín.





Un beso y dulces sueños.

Elen

Pd: Ayer vi a mi peque por el monitor del ecógrafo. No paraba de moverse y no pudimos ver si es él o ella. Es sin duda lo más emocionante que me ha pasado nunca.

Sonando por los altavoces el efecto Mozart, por supuesto.
  • Estadisticas y contadores web gratis
    Oposiciones Masters