La familia itinerante
"La familia itinerante tuvo que marcharse de casa, esta vez, por culpa de la especulación inmobiliaria. La dueña del piso pensó que podía ganar más y subió el alquiler de manera desorbitada. Así pues, la familia itinerante buscó y buscó otro hogar del cual nadie los pudiera echar de allí.
Tras unos meses de incertidumbre y muchas visitas a casas, pisos, pisillos y zulos, la familia itinerante encontró un hogar, un verdadero hogar. Con luz, mucha luz, cerca del cielo porque no podía ser de otra manera. Un hogar con atardeceres naranjas reflejados en las paredes, con silencios a media voz, noches de Luna lunera y conversaciones estrelladas. Un paraíso en miniatura casi rozando las nubes. Se sintieron muy afortunados.
Así, la familia itinerante empaquetó sus recuerdos en cajas de cartón y se trasladó de manera definitiva a su nuevo hogar para pasar de ser itinerante a ser asentada.
Y aunque saben que nada en esta vida es definitivo, procuran disfrutar de lo que tienen y buscan la felicidad en las pequeñas cosas. Cosas, como poder contemplar la Luna desde el sofá, poder fotografiar atardeceres desde la terraza o sentir el agradable calor del sol en invierno.
Los cambios no son fáciles. Siempre nos surgirá la duda de si hacemos lo correcto o no, si elegimos bien o no,...supongo que el secreto es dejarse llevar por tu intuición y confiar en la suerte. Si nos equivocamos o no, siempre será algo circunstancial, de momento, creo saber que la familia, ahora ya asentada, es muy feliz."
Cambio también de correo, apunta mi nueva dirección cuadrifolio@gmail.com, la dirección antigua está inoperante desde hace tiempo, disculpa las molestias por si me escribiste y no te contesté, no me olvidé te ti, simplemente no podía hacerlo.
Un beso y dulces sueños.
Cuadro:" Winter sun" de Daniel F Gerhartz
Tras unos meses de incertidumbre y muchas visitas a casas, pisos, pisillos y zulos, la familia itinerante encontró un hogar, un verdadero hogar. Con luz, mucha luz, cerca del cielo porque no podía ser de otra manera. Un hogar con atardeceres naranjas reflejados en las paredes, con silencios a media voz, noches de Luna lunera y conversaciones estrelladas. Un paraíso en miniatura casi rozando las nubes. Se sintieron muy afortunados.Así, la familia itinerante empaquetó sus recuerdos en cajas de cartón y se trasladó de manera definitiva a su nuevo hogar para pasar de ser itinerante a ser asentada.
Y aunque saben que nada en esta vida es definitivo, procuran disfrutar de lo que tienen y buscan la felicidad en las pequeñas cosas. Cosas, como poder contemplar la Luna desde el sofá, poder fotografiar atardeceres desde la terraza o sentir el agradable calor del sol en invierno.
Los cambios no son fáciles. Siempre nos surgirá la duda de si hacemos lo correcto o no, si elegimos bien o no,...supongo que el secreto es dejarse llevar por tu intuición y confiar en la suerte. Si nos equivocamos o no, siempre será algo circunstancial, de momento, creo saber que la familia, ahora ya asentada, es muy feliz."
Cambio también de correo, apunta mi nueva dirección cuadrifolio@gmail.com, la dirección antigua está inoperante desde hace tiempo, disculpa las molestias por si me escribiste y no te contesté, no me olvidé te ti, simplemente no podía hacerlo.
Un beso y dulces sueños.
Cuadro:" Winter sun" de Daniel F Gerhartz





